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RideltaTraslados con precio cerrado

IVA y factura de un traslado con conductor: tipo impositivo, factura completa o simplificada y qué pedir para la empresa

El transporte de viajeros y de sus equipajes tributa en España al tipo reducido del IVA, el mismo que el taxi o el tren, y el precio cerrado que publica una plataforma lo lleva ya incluido. Todo servicio precontratado genera factura: simplificada —el tique, sin datos del cliente— para un particular que no la pide, y completa, con nombre o razón social, NIF y domicilio, para quien la necesita. Para una empresa, la factura completa a su nombre es lo que permite deducir el IVA soportado y justificar el gasto de viaje de un empleado o de un cliente; una cuenta de empresa agrupa todos los servicios del mes en una sola factura con el desglose por trayecto, centro de coste o referencia. Peajes, esperas pactadas y extras van en la misma base imponible.

Escrito por Ridelta - Taxi y VTC · revisado el 27 de octubre de 2026

¿Qué tipo de IVA lleva un traslado con conductor?

La Ley del IVA incluye entre las operaciones al tipo reducido los transportes de viajeros y de sus equipajes, sin distinguir el medio: taxi, autobús, tren, barco, avión en vuelos interiores y, por supuesto, el arrendamiento de vehículo con conductor cuando lo que se presta es un transporte. Es el mismo tipo reducido que se aplica a la hostelería o a la entrada de un museo, y es sensiblemente inferior al tipo general que soportan la mayoría de servicios profesionales. Por eso en la factura de un traslado aparece una base imponible y una cuota de IVA al tipo reducido, y el total coincide con el precio cerrado que se vio al reservar.

Hay un matiz que importa a las empresas: lo que se factura es el transporte, con todo lo que forma parte de él. Un peaje que la ruta atraviesa y que el servicio paga, una espera pactada en el punto de recogida, una silla infantil o una parada intermedia no son servicios distintos con otro tipo, sino componentes del mismo transporte, y van a la misma base imponible al mismo tipo reducido. Cosa distinta es lo que el pasajero paga por su cuenta durante el viaje —una entrada, un aparcamiento—, que no está en la factura del traslado.

¿Factura completa o simplificada?

El reglamento de facturación permite emitir factura simplificada —lo que todos llamamos tique— en el transporte de personas, y es lo que recibe por defecto un particular: fecha, número, identificación de quien presta el servicio, descripción, tipo de IVA y total. Lo que la simplificada no lleva es la identificación del cliente, y por eso no sirve para que una empresa deduzca el IVA: la deducción exige una factura completa, con el nombre o la razón social del destinatario, su NIF y su domicilio, además de la base imponible y la cuota desglosadas.

Lo práctico es pedir la factura completa al reservar, no después del viaje: con los datos fiscales en la reserva, la factura sale a nombre correcto desde el primer servicio y no hay que rectificar un tique. Un particular también puede pedirla —por ejemplo, para justificar un gasto ante su empresa o una aseguradora—, y la plataforma se la emite igual. El plazo para pedir una factura completa en lugar de la simplificada lo fija el reglamento, pero en la práctica una plataforma que guarda cada servicio registrado puede emitirla cuando se le pida.

¿Cómo deduce una empresa el gasto y el IVA de un traslado?

Para deducir el gasto en el impuesto de sociedades o en el IRPF de un autónomo, el traslado tiene que estar relacionado con la actividad —el viaje de un empleado a una reunión, la recogida de un cliente en la estación, el traslado del personal a un turno— y estar justificado con factura. Para deducir el IVA, además, la factura tiene que ser completa y a nombre de la empresa, y el gasto afecto a la actividad. Los desplazamientos de empleados en el ejercicio de su trabajo son deducibles con normalidad; los que la empresa paga por atención a clientes entran en la categoría de atenciones, con los límites que la ley fija para ellas.

Lo que hace la vida fácil al departamento de administración es la trazabilidad: cada servicio con su fecha, su trayecto, quién viajó y para qué, y una sola factura al mes en lugar de treinta tiques sueltos de treinta conductores distintos. Es la razón de ser de la cuenta de empresa: los servicios se piden con una referencia —el proyecto, el centro de coste, el nombre del empleado—, y la factura mensual los agrupa con ese desglose, lista para contabilizar. La guía de la cuenta de empresa y la factura mensual, en el sitio de la zona, cuenta cómo se abre y cómo se pide.

¿Qué pasa con las facturas de un hotel, una agencia o un colaborador?

Cuando un hotel, una agencia de viajes o una empresa pide traslados para sus clientes, hay dos formas de facturar y conviene elegirla al principio. La primera: el servicio se factura al cliente final —el huésped, el viajero—, y el colaborador solo lo gestiona; es lo habitual cuando el pasajero paga él mismo. La segunda: el servicio se factura al colaborador, que lo incluye en su propia factura al cliente o lo asume como coste; es lo habitual en un hotel que ofrece el traslado dentro de su tarifa o en una agencia que vende un paquete. En este segundo caso el colaborador deduce el IVA de la factura del traslado y repercute el suyo al cliente final.

Las agencias de viajes tienen además un régimen especial del IVA para los paquetes que combinan transporte y alojamiento, en el que el impuesto se calcula sobre el margen y no sobre el precio total; es un asunto de su asesor fiscal, pero conviene saber que existe para que la factura del traslado llegue con los datos que ese régimen necesita. El portal de colaboradores explica las dos formas de trabajar y cómo se configura cada una en la cuenta.

¿Qué debe comprobar quien recibe la factura?

Que la emite quien presta el servicio o quien lo contrata en su nombre, con su NIF; que los datos del destinatario son los de la empresa y no los del empleado que viajó; que la descripción identifica el servicio —fecha, trayecto, referencia—; que la base imponible, el tipo reducido y la cuota están desglosados; y que el total coincide con el precio cerrado aceptado. Una factura electrónica en PDF con esos datos vale igual que una en papel, y desde la generalización de la factura electrónica entre empresas en España es el formato que hay que esperar.

Si algo no cuadra —un nombre mal, un NIF antiguo, un servicio que no se hizo—, la factura se rectifica con una factura rectificativa, no se reescribe la original: es lo que exige el reglamento y lo que evita problemas en una inspección. Y para no llegar a eso, lo más sencillo sigue siendo lo del principio: dar los datos fiscales al reservar, o abrir una cuenta de empresa para que vayan siempre bien.

Preguntas frecuentes

¿Qué IVA lleva un traslado con conductor en España?

El tipo reducido, el mismo que el taxi, el autobús o el tren: la Ley del IVA incluye el transporte de viajeros y sus equipajes entre las operaciones a tipo reducido. El precio cerrado publicado ya lo lleva incluido.

¿Puedo pedir factura completa si soy un particular?

Sí. Basta dar nombre, NIF y domicilio al reservar; por defecto un particular recibe la simplificada, que no lleva sus datos.

¿Puede mi empresa deducir el IVA de un traslado?

Sí, con factura completa a nombre de la empresa y si el gasto está afecto a la actividad; los desplazamientos de empleados por trabajo son el caso típico. Las atenciones a clientes tienen los límites que fija la ley.

¿Los peajes y la espera llevan otro IVA?

No. Cuando forman parte del servicio contratado van en la misma base imponible y al mismo tipo reducido que el transporte.

¿Cómo recibo una sola factura al mes por todos los traslados?

Con una cuenta de empresa: los servicios se piden con su referencia y la factura mensual los agrupa con el desglose por trayecto o centro de coste. Se abre desde la página de empresas.

Fuentes

Cómo escribimos, de dónde salen las cifras y cómo corregimos un error: política editorial.

Esta pieza describe el marco general del IVA y la facturación en España; no es asesoramiento fiscal y los casos particulares (regímenes especiales, atenciones a clientes, autónomos en módulos) los resuelve el asesor de cada empresa. Los tipos y las normas pueden cambiar; las fuentes están fechadas.

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